Guía 1. Quiero acercarme a Dios. Por donde Empiezo
Si estas leyendo esto muy probablemente estas buscando consejo de como mejorar tu vida espiritual.
Ir a misa cada Domingo
Ir a misa cada Domingo es importante, aunque al inicio sea solo por cumplir. Poco a poco hay que ir entendiendo porque vamos. Si lleva mucho tiempo alejado, puede acercarse a un sacerdote, una catequista, algun familiar de confianza para conversar sobre su situación y sobre cómo retomar la vida sacramental. No es necesario resolver todas las dudas antes de ir. Poco a poco ir a misa te va a nutrir, te va a llenar más y te va a invitar a mejorar en tu relación con Dios. Si sientes que no entiendes nada de la misa o no sabes como actuar checa la Guía Practica para Entender la Misa.
Intenta orar cada día que puedas
Intenta dedicar cada día diez o quince minutos para orar con Dios. Todos sentimos que no sabemos orar, es normal. Puedes comenzar con una oración espontánea: "Hola Dios, gracias por este día. Te pido que me ayudes en mi trabajo". Hablarle con sinceridad sobre lo que está viviendo. Si no te sientes inspirado también puedes simplemente decir un Padre Nuestro o leer un pasaje del Evangelio. No hace falta comprenderlo todo de inmediato: puede preguntarse qué muestra ese pasaje sobre Jesús y qué invita a vivir hoy. Existen también aplicacones y canales de youtube que te dan una reflexión diaria que puedes seguir. Si un día se te olvida hay que culparse por ello, el propósito es crecer con el tiempo. Simplemente puedes retomarlo al día siguiente.
Confesarte y empezar a Comulgar
Diría que este es la segunda parte de ir a misa. Pero quizá es la más dificil para muchos. El sacramento de la confesión es un paso muy importante para el regreso de la vida espiritual de cada persona, y cada quien según su situación personal lo hara a su debido momento.
Busca formación y compañia no solo información
Al recuperar la fe es natural tener preguntas, algunas muy básicas y otras difíciles. Un grupo de formación para adultos, una catequesis parroquial o una conversación periódica con alguien bien formado puede ayudarle a conocer mejor lo que cree la Iglesia y a conectar ese conocimiento con la vida. La formación cristiana no está reservada a quienes se preparan para recibir un sacramento: la fe adulta se cultiva a lo largo del tiempo mediante una catequesis ordenada, arraigada en la Escritura y en la enseñanza de la Iglesia. 7
También es valioso participar en una comunidad concreta: conocer personas, compartir la Misa, pedir consejo y dejarse acompañar. La fe cristiana no se vive como un proyecto aislado; se recibe y se profundiza dentro de la comunión de la Iglesia. 8 Si la parroquia que frecuenta no ofrece un grupo para adultos, puede preguntar si hay catequesis, grupos de oración o espacios de encuentro adecuados para alguien que está retomando el camino.
Lo importate es dejar que la Fe se note en la vida diaria
Vivir más la fe no consiste solo en rezar más o asistir a más actividades. También se expresa en el amor, el perdón y la generosidad con la que tratas a otros cada día.